Por Roberto Felipe
Desde
Barrantes Lingan en la década de los 80 no ha habido otra persona que haya
unido y reivindicado a la Izquierda en el Perú. Hoy las circunstancias y la
desazón de muchos peruanos por el sistema que nos gobierna han hecho que
Verónica Mendoza, esté a punto de pasar a segunda vuelta. Pero no nos
emocionemos mucho, esto no se está dando por un trabajo de bases, ni menos por
un partido de izquierda estructurado y fuerte, pero es un gran paso para una
izquierda que ha sido satanizada, gracias a irresponsables radicales que habían
olvidado las luchas de la izquierda por el bienestar humano.
Pero alguien
se atrevió en esta campaña electoral a refutar el modelo que nos gobierna, que
si ha traído mejoras para el país, pero ya no tiene a donde ir, un modelo cuasi
seudo Liberal, con una economía de mercado que se basa en la minería y depende
de sus precios en el extranjero.
En el Perú y
en muchos lugares se confunde el liberalismo, el liberal defendía al estado, al
que consideraba garante de justicia social, de la separación de poderes y de
los derechos individuales, hoy los neoliberales, tratan de minimizar al extremo
el rol del estado, dejándolo todo en manos privadas, hasta los servicios
públicos, el neoliberalismo está depredando nuestro medio ambiente, con la
justificación de lograr mayores ganancias, sin importarles que quizás las
generaciones venideras sufrirán mas las consecuencias del calentamiento global
y todos los desastres que traerá consigo.
Solo esperemos
que este paso de la izquierda no quede en ilusión y se gane o no se gane, sirva
de germen para que se estructure una alternativa viable para nuestro país.






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